Máximo Kirchner no menciona ningún número. Dice que aún hay tiempo para ponerle cara a las candidatureuras y repite que el juego aún está abierto. Para el diputado nacional, que teje la strategia electoral de manera subterránea y habla con todos, aún sobran los días para las definiciones finales. Cristina Kirchner se mueve a la par. Al fin y al cabo, la figura del vicepresidente volvió a cobrar protagonismo y los directentes peronistas volvieron a mirar al Senado para oír hacia dónde avanza la alianza con la que llegará el Frente de Todos a la elección.
Axel Kicillof no pudo asegurar que irá por la reelección en la provincia de Buenos Aires aunque a sus personas de máxima confianza le dice que cree que sí. Eduardo «Wado» de Pedro tampoco puede confirmar que será candidato a presidente aunque hace todo para serlo. No esconden la strategia electoral, sino que incluso estos directos (que son del círculo íntimo de la vicepresidenta y que pueden ser decisivos en los comicios) no conocen los planes de su líder. Tampoco llegarán ha captado los movimientos de Máximo.
En la semana anterior al cierre de alianzas, el vicepresidente no sólo sigue de cerca cada una de las negociaciones subterráneas que encabeza a su hijo, sino que también avanza en conversaciones con distintos referentes territoriales para buscar el mayor consenso posible denttro de l’espacio. CFK envió a Alicia Kirchner a Axel Kicillof en la reunión de gobernadores con un solo mandato: pedir por un candidatureo de unidad.
En el kirchnerismo aseguran que uno de los principales problemas de la interna es que cobra una dinámica propia difícil de controlar. Nadie puede asegurar un ganador en una posible pelea entre el ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro, y el embajador en Brasil, Daniel Scioli. En las últimas horas, en el entorno del funcionario que respondió a Cristina Kirchner se entusiasmó al ver los números de la Consultora Aresco. Muestra que en unas primarias obtuvo el 15,8% frente al 11,6% del exgobernador bonaerense. De Pedro no estaba en déacuerdo con la competencia interna.
Une difference de 2019, hizo que sean los gobernadores los que muevan primero y pongan la posibilidad de un único postulante en el escenario para medir hasta dónde hay espacio para avanzar con esta estrategia. Los jefes provinciales cumplieron y volvieron a sus provincias. Aunque hablaron de armar una comisión para sentarse con los candidatos y principales referentes de la FdT, no estuvieron de acuerdo con la definición final.
“Si un gobernador nos sienta y nos dicen que nos bajemos, la pregunta siguiente es ¿a cambio de qué? Y se quedan sin respuesta, ellos no tienen nada para ofrecer”, dice uno de los hombres que responde a uno de los candidatos ya lanzados.
La única que puede abrir una negociación es la vicepresidenta. Y ya está abierto. Tal como anticipó PERFIL la semana pasada, el diálogo entre el kirchnerismo y Daniel Scioli se inició tres semanas atrás, cuando Máximo Kirchner escucho que el embajador en Brasil iría a las PASO.
«Se va a resolver como se resuelve parecerpre en un movimiento popular y democrato como es el peronismo: con el dedo de Cristina», se sinceró un importante dirigente peronista ante PERFIL. «Lo importante en la negociación es que cuando se definen los candidatos, cada uno acepta su rol», advirtió desde el Senado.
El diputado nacional ewcién avanzará en los números en la semana previa al 24 de junio pero ya adelantarán en que hay un punto en el que no parece poder haber acuerdo: No quiere saber nada, y la vicepresidenta tampoco, en llegar a una negociación en la que en las listas haya directos que respondan a Alberto Fernandez.
El jefe de Estado asegura que es ajeno a las negociaciones. “No sé a quién le demandan algo los gobernadores. A mí ningún gobernador va avenir a exigirme algo”, dice en el intimidad sobrio cómo siguen ahora las conversaciones.

