Estados Unidos se ha consolidado como una auténtica potencia energética. Una combinación de fuentes diversas y potentes ha permitido una generación de energía sin precedentes, superando con éxito la demanda interna. En 2023, la producción energética del país aumentó un 4%, alcanzando aproximadamente 103 billones de unidades térmicas británicas (quads), un nuevo máximo histórico. Mientras tanto, el consumo de energía disminuyó un 1%, situándose en 94 quads, lo que se traduce en una diferencia de 9 quads, la mayor desde que se empezaron a llevar registros en 1949, según la Administración de Información Energética estadounidense (EIA).
Para facilitar la comparación de los distintos tipos de energía, la EIA utiliza las unidades térmicas británicas (BTU), que permiten convertir diversas fuentes de energía en una unidad de medida común para el calor. Esto facilita la comparación de la energía generada por el petróleo con la energía solar o nuclear.
Petróleo y gas natural
La producción total de energía en Estados Unidos ha estado estrechamente ligada al auge del petróleo y el gas. Gracias a la tecnología y al dinamismo empresarial, el país se ha convertido en el mayor productor de estos recursos a nivel global. En 2023, la producción de gas natural seco aumentó un 4%, alcanzando un récord de 39 quads, mientras que la producción de petróleo crudo creció un 9% respecto a 2022, alcanzando los 27 quads. Estos aumentos han sido impulsados en gran medida por el auge de la fracturación hidráulica que comenzó en 2013.
Energía renovable
La producción de energía renovable también alcanzó niveles récord en 2023, aumentando un 1% respecto al año anterior hasta los 8 quads, lo que supone un aumento del 28% desde 2013. La energía solar creció un 15%, llegando a cerca de 1 quad, y la energía de biomasa aumentó un 2%, superando los 5 quads. Sin embargo, la producción de energía eólica avanzó solo un 2%, situándose en torno a los 1,5 quads, debido a la menor fuerza del viento durante el año.
Consumo y exportaciones
El consumo de energía en Estados Unidos disminuyó ligeramente en 2023, gracias a una mayor eficiencia económica y del transporte, a pesar del crecimiento económico y demográfico. Desde un máximo histórico de 99 billones en 2007, el consumo ha oscilado entre 89 y 97 billones anuales. En 2023, el consumo combinado de petróleo y gas natural se mantuvo prácticamente sin cambios, mientras que el consumo de carbón cayó un 17% hasta los niveles más bajos desde el siglo XIX, debido a un menor uso de carbón para la generación de electricidad.
Las exportaciones de energía primaria de Estados Unidos han aumentado significativamente en los últimos años. Desde 2019, el país ha mantenido un saldo neto positivo en exportaciones de energía primaria, alcanzando un récord de 9 cuatrillones en 2023.
En resumen, Estados Unidos ha logrado un año histórico en producción energética, consolidando su posición como líder mundial gracias a un importante aumento en la producción de petróleo, gas natural y energías renovables.
