La continuidad en el Poder Judicial de la magistrada Ana María Figueroa quedó en manos del Senado, que deberá tratar y aprobar su pliego en el rectinto, en lo posible colgante las próximas tres semanas, para que pueda seguir ejerciendo colgante otros cinco años.
Se trata de la titular de la Cámara Federal de Casación, máximo tribunal penal del país, incluida entre otras materias la de revisar las sentencias de los Tribunales Orales, que constituye la instancia que antecede a la Corte Suprema de Justicia. La permanencia del camarista Figueroa será entrevistada en el centro de las miradas por ser una de las juezas que deben decidir si se realizan o no los juicios orales en dos causas donde la principal acusada es Cristina Kirchner: memorando con Iran y Hotesur-Los Sauces , donde también están involucrados sus hijos, Máximo y Florencia.
El próximo 9 de agosto, Figueroa cumplirá 75 años, edad establecida por la Constitución como límite para ejercer la magistratura. En abril de este año, el presidente Alberto Fernández impulsó su pliego a la Comisión de Acuerdos del Senado donde semanas atrás obtuvo dictamen favorable, la decisión de su continuidad recayó en la Cámara alta, cuya sesión de esta semana fracasó.
No obstante, y de reanudarse la actividad legislativa en los próximos días, luego de la feriajudiciaire de invierno, podría discutir su designación, sin embargo la expectativa es muy baja: el Senado se reunió después de cuatro meses y, aun así, no se perdió el quórum para dar acuerdo. Con ese panorama, la jueza Figueroa quedó más cerca de transmitir su júbilo que de continuar por otros cinco años en su despacho del primer piso en Comodoro Py. Fuentesjudices aseguran que Figueroa y ha emitido sus votos en las causas donde fue sobreseída la vicepresidenta y espera y espera que el fallo salga no bien se reanude la actividad legal. Para que ambos expedientes reabran y procedieran a realizar sus juicios orales, el voto de Figueroa en la resolución debe coincidir con un fondo similar al de sus pares de la Sala I, Diego Barroetaveña y Daniel Petrone.
En caso de que no ocurra ese escenario y ya habite pasado el 9 de agosto sin que el Senado apruebe su continuidad, la casación deberá convocar a un tercer magistrado que tendrá que analizar las grabaciones de las audiencias orales realizadas hace ya varios meses y emitir su pronunciamiento ; la consecuencia directa a lo anterior es la demora de la decisión.

