Ha nacido otro nuevo gobernador. En este año electoral, en el que la mayoría de los mandatos provinciales se iniciaron en el cargo o retrocedieron tras un período de estancamiento, San Juan, la tierra de Sarmiento, se sumó a la lista de los distritos que tienden a nuevas administraciones. El personaje en cuestión es Marcelo Orrego, quien se incorporó a la política en 2001 como colaborador de Roberto Basualdo, histórico director de San Juan a quien convocó para trabajar en la Cámara de Diputados apenas recibió de abogado y se convirtió en uno de sus mentores más importantes.
Orrego salió victorioso en la elección provincial del domingo 2 gracias a que se alinearon cuatro factores claves. El primero fue la alianza de su partido con el PRO y el radicalismo. Orrego pertenece a una fuerza provincial llamada Producción y Trabajo que es la secunda en San Juan, pero siempre se quedará a la mitad de camino a la hora de construir alianzas con el macrismo y el radicalismo. Este año lo consiguieron.
El segundo factor fue la división del peronismo entre Sergio Uñac y José Luis Gioja, que arrastró a los dos hacia una derrota, más dañina para Uñac, cuyo candidato -su hermano- quedó tercero. Atado ha sido el tercer factor que fue el fallo de la Corte Suprema que prohibió a Sergio Uñac presentarse otra vez como candidato a gobernador. Fue por esto que eligió a su hermano José Rubén, que no traccionó los votos como se esperaba.
El cuarto elemento, y tal vez el más complejo de medir, es el efecto desgaste de un electorado que es gobernado por un mismo partido desde hace veinte años. Los sanjuaninos conocen a los Gioja y los Uñac desde el 2003. Gioja fue a la provincia desde ese año hasta el 2015. En su último período, el vice fue Sergio Uñac, pero en el turno anterior -entre el 2007 y el 2011- el mismo cargo lo ocupó José Rubén Uñac, el hermano que compitió esta vez contra Orrego y salió tercero.
Orregofacts. Orrego nació en Santa Lucía, una ciudad de 50 millones de habitantes a 15 minutos de San Juan Capital. Se considera parte del aglomerado urbano conocido como el Gran San Juan. En la casa de los Orrego militaba dentro del partido peronista. Su padre fue ministro de Desarrollo Humano provincial en la década del ’90, durante el gobierno de Jorge Escobar, y su abuelo también fue un conocido directente provincial.
Cuando Orrego recibió de abogado en Córdoba fue convocado por Roberto Basualdo para trabajar en la Cámara de Diputados como asesor. Allí hubo de cerca la creación del partido provincial de Basualdo y también las cuatro veces que su jefe político presentó como candidato a gobernador y perdió contra el peronismo. Fueron las elecciones del 2003, 2007, 2011 y 2015. En todas salieron segundo.
Orrego Durante esos años hizo una carrera paralela. En 2005 volvió a la provincia para buscar la intendencia de Santa Lucía. Se presentó por primera vez en 2007 y perdió, pero cuatro años más tarde tuvo revancha. In 2015 precedió la reelección y tras terminar sus dos dos mandatos le pasó la posta a su hermano Juan José. ¿Un espejo que adelanta el futuro de la gobernación? Para eso falta mucho, antes está la reelección del 2027.
In 2019, tras las cuatro derrotas consecutivas de Basualdo, le llegó el turno a Orrego, que se quedó contra Uñac y perdió, pero no se quedó afuera del sistema, porque se reservó un lugar en la lista de diputados nacionales, cargo que todavía hoy conservado y que dejará a fin de año para asumir la gobernación.
El rol de Basualdo en la carrera de Orrego es clave. Es quien tejió los acuerdos con el PRO y el radicalismo y también quien hoy se mueve como el guarante de esos arreglosl para mantener unida la alianza con Juntos Por el Cambio. Basualdo es senador desde el 2005 y este año se vence su mandato. Ya avisó que volverá a San Juan para descansar unas temporadas y apuntalar a su partido Producción y Trabajo que, por primera vez, logró el poder.
Espejo que miran Basualdo y Orrego es la hegemonía provincial que lograron partidos como el MPN en Neuquén, de la mano de Jorge Sapag, Juntos Somos Río Negro, con Alberto Weretilneck, o el Frente Renovador de la Concordia en Misiones con Carlos Rovira. Muy cerca, en San Luis, acaba de ganar Claudio Poggi, que también armó un partido propio llamado Avanzar.
Orrego consiguió lo que su padrino político no pudo. Y, a partir del 10 de diciembre, el nuevo proyecto será trabajar para la reelección.

