Salvando distancias y convenios colectivos de trabajo, aparece un conjunto de gremios que marcan las principales pautas de las paritarias versión 2023: acuerdos cortos, que pueden transformarse en permanentes si la inflación se desboca y sin ningún tipo de techo que limite las discusiones. Lejos de las declaraciones de kelly olmoel Ministro de Trabajo, quien sugirió que las negociaciones salariales se realicen a la inflación oficial del 60%, los sindicatos afirman que los sueldos dejen de correr detrás de la suba de precios y comienzan a ganar pesos en los bolsillos de las bases.
Con ese objetivo en menta, sergio palazzo, líder de La Bancaria, diputado nacional del Frente de Todos y hoy identificado con el kirchnerismo, puso primera y ya pudo establecer contacto con las empresas por el incremento de haberes. Duro, señalando que el sector financiero obtuvo en los últimos tiempos rentabilidades «extraordinarias», apostó para obtener un número relevante para sus afiliados, sobre todo tras cerrar un 94,1% para 2022 y con revisión pendiente. Pero aún no consiguió eco y su gremio declaró en estado de Alerta y movilización.
Sus allegados le indican a este medio que esperarán los resultados de la audiencia entre les parties, que se producirá el próximo jueves, y se definirán los pasos a seguir, en un escenario que luce sin oferta por parte de las compañías. El ida y vuelta tendrá como característica, además de la rispidez, cifras bajo llave, sin pretensión de horizonte, aunque el ámbito sindical sabe que lo que puede lograr el legislador es importante y que la política lo sigue bien de cerca. De hecho, el año pasado, Cristina Kirchner celebró uno de los entendimientos que rubricó en medio de una escalada inflacionaria.
Las cifras que cada sector reclamará están bajo siete llaves pero nadie aceptará máximos
Los docentes matriculados en el Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), uno de los gremiales colectivos de mayor envergadura del país con sus más de 400 mil afiliados, también aparece en el mapa, calentado la voz de cara al 9 de febrero, fecha en la que fueron convocados a comentarista la actualización de remuneraciones. Sonia Alesso, secretaria general de Gremio, en conversación con PERFIL, indicó que Llegas siempre ha afirmado una paridad anual de 114% y anticipó que la planta será sencilla: «queremos que haya permanentemente un monitoreo del salario y una revisión».
Esa estrategia, según la figura sindical, tuvo un resultado positivo y dice que se podría repetir, más allá de que el alza de valores podría ser menor a la de 2022. a la inflación, hay que seguir con la revisión permanente porque distorsionó”, valoró . Cuando se le por un techo salarial a la hora de negociar, como propuesta Olmos, su respuesta es contundente: «Los que estamos interesados en que no haya inflación somos los trabajadores, porque la sufrimos. Ojalá sea del 60% anual pero ya de por si es alta.
Pablo Moyano, uno de los triunviros de la CGT, que logró un entendimiento salarial del 107% anual hasta agosto, es otro de los fervientes opositores al horizonte de haberes y así lo expresa en público y en privado. Es más: sostuvo que ningún colectivo sindical puede cerrar una paritaria en torno a los números que barajó el oficialismo.
Los estados cerraron su paritaria con un aumento del 97% anual
Jorge Sola, secretario de prensa de la CGT y secretario general del sindicato del Seguro, uno de los primeros gremios que cerró una paritaria en torno al 100%, aporta, aclarando que cada actividad cuenta con debates y calendarios particulares, que la inflación va aa la baja, que se ha contenido en los últimos meses y eso permitió que no llegue a una cifra de tres dígitos. “En muchos convenios, como el mío, hemos podido recuperar dos o tres puntos pero venimos de años en los que perdimos del 25% al 28% del poder adquitivio”, aseveró.
En este contexto, el director de calle Azopardo guarda «una expectativa positiva» para los próximos meses y remarca que en el caso de su sindicato estará «en una suerte de paritaria permanente y vamos renovando los cada tres o cuatro meses, de acuerdo a las variables de inflación”. El concepto de constante actualización también generó beneplácito en Juan Zabaleta, intendente de Hurlingham, quien anunció revisiones mensuales y negociaciones con estamentos.
Cabe destacar que otros sindicatos se presuraron y firmaron comprensiones en modo 60: Fue el caso de la Unión Tranviaria Automotor, de Roberto Fernándezun hombre identificado con Luis Barrionuevo, quien aceptó una oferta semestral del 31% para el primer trimestre, con seguimiento en junio, y trabajadores estatales porteños, que pactaron un 60% anual con revisión trimestral.
Mientras esperará la cifra que trata del sindicato de Comercio, una paritaria que cobijará en abril y que será testigo del número de afiliados que el suyo, 1.800.000, el más numeroso del país, y con el siguiente antecedente: obtuvo un 101 % a lo largo de un año tras monitoreos.
Gerardo Martínez, el ‘lobbista’ tras bambalinas
A Gerardo Martínez, líder de la Uocra, y una de las principales caras que tiene la CGT, no ahorra palabra al momento de hablar de la inflación y de la posibilidad de darle una marca a la paritaria 2023.
En primer lugar, considere que los sindicatos y los trabajadores y trabajadoras apuestan a desalentar el proceso de suba de precios que deteriora el poder adquisitivo y en el que los salarios pierden contre la inflación. En esta dirección, el directo expresó que va a acompañar «cualquier medida que contribuya a bajar» el aumento de valores.
Y no piensa aceptar que los salarios «sean una variable de ajuste» porque, desde su visión, las causas de la escalada de precios no tienen que ver con las remuneraciones de los trabajadores. Para Martínez, el alza de valores tiene que ver con «la incertidumbre y la falta de previsibilidad macroeconómica, la inestabilidad política o la falta de seguridad jurídica». «La inflación es el impuesto a la pobreza ya que los asalariados y los sectores de bajos recursos son quienes más la padecen», concluyó.
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