Pocos debates electorales provocaron tanta expectativa como el protagonizado por el candidato y presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ante casi seis millones de espectadores que nos salieron defraudados.
El debate se caracterizó por el fuerte intercambio de golpes desde el minuto uno, y Sánchez se vio sorprendido por la ofensiva del líder conservador.
Núñez Feijóo, considerado un parlamentario con un discurso muy brillante, dobló sin paliativos a un Pedro Sánchez con un ego enorme que se quedó por los suelos.
Escuchá el análisis del madrileño Sergio Manaut en su columna para Radio Perfil.

