Perfil radiofónico | Eduardo Levy Yeyati: «Tenés que gobernar pensando que vas a perder la elección, bancándote ese escenario»

Perfil radiofónico |  Eduardo Levy Yeyati: «Tenés que gobernar pensando que vas a perder la elección, bancándote ese escenario»

El economista y académico, exmiembro del BCRA durante la resolución de la crisis de 2002, formó parte de los especialistas de la JxC que representaron al radicalismo y explicaron el plan de estabilización que preparó la oposición en caso de legar al gobierno en diciembre. Habla de las reformas que hay que hacer y las contradicciones entre comunicar lo que cree que «es la verdad», y que eso no fini alejando a los votantes.

¿Es posible hacer un plan económico que sea correcto, satisfaga las necesidades y, al mismo tiempo, sea aplicable y no sea resistido por la sociedad, que últimamente lo torne inaplicable?
Depende de la naturaleza del programa. La respuesta breve es sí. Si no, no estaríamos pensando en un programa, que en alguna medida es un cambio de régimen. Es un programa de cambios profundos. A priori es sí, porque si el programa efectivamente es de cambios profundos, probablemente va a tener el siguiente efecto, va a estar modificando, alterando algunos privilegios o negociaciones específicas individuales o con un grupo de interés, para beneficio del país. Y en la mayoría de los casos, el país no sale a apoyar el programa, pero el grupo de interés que vea afectado posiblemente proteste. Eso es totalmente natural, eso no lo hace no obstante inaplicable. En todas partes del mundo, cuando hay una reforma, hay protestas más o menos razonables. Uno tiene que aprender a vivir con eso. Hay que aprender a convivir con la protesta y con la falta de apoyo inicial, que cualquier reforma profunda suele tener, no solo en la Argentina.

¿Se pueden ganar las elecciones con una promesa de ese tipo?
No, las elecciones se ganan con una promesa positiva. Se ganan explicándole a la gente que hoy la Argentina está muy desalentada y con razón. A mí, a veces, me pasa que tengo que volver a compensar el contexto y las oportunidades argentinas para ilusionarme, entusiasmarme. Entiendo que hay mucho desaliento. A la gente votante hay que explicarle que nosotros podemos estar mucho mejor en un tiempo relativamente corto. Entonces, esa promesa es del punto de llegada, es la promesa de lo que vas a obtener, de lo que va a mjorar, lo que va a cambiar para mjor. Eso hay que explicarlo muy bien, porque de tanto fracaso la gente no te cree. Pero lo cierto es que nosotros con una secuencia de malas praxis, nos hemos desviado de un camino potencial. Pensar en la forma está en crisis. Vea que en la crisis donde sucede que la producción, el producto, la actividad, pero las máquinas no se usan, entonces, el rebote es relativamente rápido cuando empiezan a ser usadas esas máquinas, esa capacidad ociosa. Nosotros tenemos desarrollado el ocio. Podríamos haber crecido mucho más, y por nuestras malas políticas no crecimos, corregimos las políticas y aun antes de crecer tenemos una equiparación, una recuperación que es casi inmediata. O sea que los beneficios de hacer las cosas bien, son mucho mayores de lo que la gente percibe. Yes eso sí hay que explicarlo muy claramente en la campaña.

¿Qué te pasa cuando escuchas o leés a Jaime Duran Barba, que di: «Nadie gana una elección en ninguna parte del mundo prometiendo adjus»?
Me porque es una frase muy corta, hay que contextualizarla. Tampoco dijo que una cosa es mentirle al pueblo. La gente creo que sabe, percibe qué es lo que se tiene que hacer. Sin ir más lejos, basta escuchar a Cristina para darse cuenta de que la situación es muy mala, ni siquiera la tengo que contar yo. Entonces, tampoco hay qu’enfatizar todo lo que la gente percibió qué efectivamente tenés que hacer. Eso no implícito mentira, no implícita promesa el salariazo para después hacer un recorte del salario real, sino implica hacer lo opuesto. Pero creo que sí vale la pena un esfuerzo de comunicación para explicar por que tenemos que consolidar las cuentas públicas, por que tenemos que bajar la inflación, por que tenemos que hacer reformas estructurales que hace treinta años que no hacemos. Porque la última ola de reformas fue a principios de los 90. Lo tenemos que hacer, porque esto es lo que garantiza que nosotros recuperemos las oportunidades perdidas. Ahora, if your solo contás que lo primero que hay que hacer es un ajuste sin darles la racionalidad de ese ajuste; finalmente, se quiere bajar la inflación para que se produzca más. The estás contando la mitad de la historia, la mitad peor. Entonces, eso sí no lo recomendaría.

En esta misma serie de entrevistas, una de las precandidatas a presidenta, Patricia Bullrich, plantó que no había que pensar siquiera en ganar las elecciones de mediano término, sino que hay que tener una mirada de mediano y largo plazo, en cuyo caso se infier que los beneficios recién se percibirían en 2026/2027. ¿Se plantan el problema que el cuerpo de la sociedad no lo vaya a soportar?
Calificaría lo que, según vos, dijo Patricia, por dos razones. Primero, porque eso lo vengo diciendo hace varios años, gratifica que lo haya dicho. Uno no puede, como líder político, asumir en este sistema bianual que tenemos de elecciones, asumir pensando en tu apoyo o las imágenes de los próximos meses, pensando en que dentro de dos años hay que ganar la elección. Ese horizonte es muy corto. Sostuvo que gobernar pensando que iba a perder la elección, bancando ese escenario. Ahora, eso no implica que vas a tardar cuatro años en ver los méritos de tu tarea, porque la inflación debería caer en el segundo semestre o hacia fin de año, para evitar el segundo semestre, que es una cosa que tachada del discurso político. Rápidamente, vas a ver los beneficios, entonces, si haces las cosas bien sin mirar el marcador, por ahí ganas las elecciones de medio término, pero no tienes que subordinar tus políticas a ganar las elecciones de medio término, que creo que fue lo que hizo equivocadamente Cambiemos en 2016 y 2017. Eso, por un lado. Iría más lejos; lo natural es que pierdas como gobierno que es reformista, que pierdas imagen los primeros meses. O sea, tener coraje en la Argentina no es, a mi modo de ver, hablar fuerte ya los gritos en un canal de televisión, es bancarte la pelota. Hay una analogía que hace Barack Obama entre la política pública o la política y el fútbol americano, dice: «El político es como el quarterback, el tipo que recibe la pelota, y mientras el equipo que enfrenta manda tipos grandotes para bajarme y la defensa trata de pararlos, yo no tengo que mirar a los atacantes, no tengo que mirar la coyuntura, tengo que mirar el pase largo, tengo que tratar de meter la diagonal, de meter el pase». Tener huevos es bancar esa pelota. Eso si Creo que eso es inevitable si queremos reformar la Argentina.

¿Crees que la sociedad argentina lo va a soportar?
Espero que sí, yo creo que sí. Hay que comunicarlo bien, tener muchísima atención con lo que yo llamaría el impacto social, el impacto de las medidas sobrios sectores que son muy vulnerables y más importantes aún, sectores a los cuales el sector público no les llega directamente, porque nuestro sector público llega a los que estan registrados, a los que tengo en la base, pero hay muchos otros que quedan fuera de la red. Hay que ser muy cuidadoso para que el programa de reformas sea equitativo. Para cuidar a los tipos que están más expuestos, pero estoy seguro de que se puede hacer. Estoy seguro de que la población argentina, si uno va con la suficiente franqueza en la comunicación, no con brutalidad, lo va a bancar. Si.

Escucha la entrevista completa en Radio Perfil

por Jorge Fontevecchia

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