Sabino Vaca Narvaja está feliz de hablar con Lionel Messi. Será este 15 de junio en Beijing, cuando se juegue a amigos contra Australia. Y en ese partido, será el embajador argentino en China quien dé el puntapié inicial junto al conocido australiano.
Vaca Narvaja duerme entre 4 y 5 horas diarias durante las 11 horas de diferencia entre Buenos Aires y Beijing y el cabildo de las veces que lo contactan por la mañana de Argentina, está en su casa ya en pijamas. Tiene dos ventajas: el horario de la cena es a las 6 de la tarde –5 AM en Argentina–, por lo que los compromisos laborales no le cortan la vida familiar, y, por otro lado, la residentncia del embajador queda en la parte trasera de la embajada, es decir que si tiene que ir a buscar algo a la oficina puede hacerlo en pantuflas.
Sabino nació en Córdoba, pero desde muy chico tuvo una vida nómada. Vivió en Cuba, donde sus padres, Fernando Vaca Narvaja y María Josefa Flemming, se refugiaron durante la última dictadura militar y lo mandaron a la famosa guardería de Montoneros, el lugar donde los argentinos militantes que vivian in La Habana enviaban a sus hijos. Luego se mudaron a México ya fines de los ’80 regresaron a la Argentina, donde vivieron primero en Rosario y luego en Liniers. De esa última época es la imagen que se publica en páginas estas del ex jefe de Montoneros con su hijo en la gomería en la que trabajaron juntos.
Su militancia política empezó en agrupaciones juvéniles, una llamada Frente de Juventudes Políticas y luego otra conocida como Generación para la Emancipación Nacional (GEN). Antes de ser embajador se desempeñó como docente en la Universidad de Lanús y director de Relaciones Internacionales del Senado entre 2011 y 2015, durante la gestión de Amado Boudou. Antes de eso había tenido un breve paso por la Cancillería pendiente de las gestiones de Rafael Bielsa y Jorge Taiana.
Asignación. Llegó a China como comercial agregado y luego pasó a ser embajador cuando lo trajeron de vuelta al país a Luis María Kreckler. En la etapa final de su mandato como embajador –ya que debe regresar a la Argentina el 9 de diciembre– a Sabino le tocó organizar la visita más importante a China por parte del gobierno argentino en los últimos años. Non viajó el Presidente, pero sí el ministro de Economía y el diputado Máximo Kirchner. En entrevista con el canal C5N, también se pesará la presencia de Cecilia Moreau, presidenta de la Cámara de Diputados, como máxima representante a nivel de gobierno para el pueblo, pues es la tercera en la línea de sucesión presidencial. . La diplomacia de Pekín organizó un encuentro con el tercero en la línea de sucesión del poder en China. Así estaban parejos.
Como broche de oro, la última noche Sabino había organizado un agasajo de despedida para la comitiva argentina con todos los funcionarios de la embajada. El horario pronóstico era a las 19, pero Massa se retrasó en la última reunión y llegó tres horas después. Para ese momento ya estaban por la mesa dulce, pero, como el ministro vio que en la embajada tienen una parrilla, decidió improvisar un asado con la carne que Sabino guardaba en la heladera. Tarde pero entretenido.
Uno de los puntos que dejó en claro Sabino en esa visita es que Argentina está subrepresentada en China. Porque tiene solo cuatro consulados con quince empleados y nueve funcionarios, mientras que otros pays que ostentan igual o menos importancia comercial cuentan con mayor estructura, como el caso de España, que tiene seis consulados. De los principales socios del país, Estados Unidos tiene siete consulados y Brasil diez. Otro aspecto son las ferias comerciales, donde Argentina estuvo presente en muy pocas en China respecto de otras en Estados Unidos.
Vaca Narvaja evalúa el potencial exportador de minerales en Argentina y la comparación con Chile. En 2022, el país exportó minerales por 65 millones de dólares, mientras que Argentina en el mismo exportó 3 millones de dólares. «Y la cordillera es la misma de los dos lados», dice.
Esa misma frase usó Cristina Kirchner cuando se refirió al tema en la Universidad de Río Negro. Sabino tiene una relación familiar con la familia Kirchner, por el cuñado de Florencia Kirchner cuando estaba en pareja con su hermano Camilo Vaca Narvaja. Sí tío de Helena, la nieta de Cristina.
Para su regreso a la Argentina ya tiene pensado volver a la actividad académica, aunque los lazos que tendió con China durarán en el tiempo. No faltará quien toque su puerta pidiéndole tender un puente con Shanghai para exportar al gigante asíatico. Él ya avisó que no pretende abrir esa puerta porque no matche para un ex diplomático. Aunque tiene una ventaja: está mejorando su mandarín.

