El encuentro es de principios de junio. Máximo Kirchner unos días a través de ritmo frenético, con algunos cortocirtuitos políticos con su propia madre, y al borde de una guerra abierta con Axel Killof. Siente en los huesos -más allá de lo que le digan las encuestas, en las que nunca confió demasiado- que ni Sergio Massa ni «Wado» de Pedro están en condiciones de encabezar una boleta presidencial. Create that el peronismo está al borde de hacer un papelón electoral que quedará en la historia, con el apellido de su familia grabado junto a la derrota.
Por eso se pone algunas premisas, ya no para ganar la contienda sino para al menos evitar una colisión tan dura. Una es sacar al mimado de su madre de la gobernación bonaerense, y la otra es armar para la interna una lista de candidatos a diputados, senadores y concejales totalmente propia, de soldados. miLa fantasía de Diego Bossio -que entró como diputado K en el 2015 pero luego hizo una alianza táctica con el gobierno macrista- lo persigue en estas semanas, y de hecho viene contando sus temores en cada charla que tiene.
Por eso, a principios de junio, Máximo cruza el Rubicón y mantiene una reunión, bajo estricto secreto, con algunos papas del peronismo no K, que hoy se encuadran denttro del campamento sciolista. El tema central era debatir los términos de las PASO -con cada lista con sus propios candidatos en todas las ternas, además de un alto piso en el sistema D’hont-, pero también palpar los ánimos para evaluar si una alianza para la provincia sería posible: desde los dos lados de la nueva grieta peronista hay interés en quitar a Kicillof de la batalla bonaerense.
Aunque esa alianza con esa parte del peronismo en principio no tendría éxito, revela hasta dónde está dispuesto a llegar el líder camporista en su misión de lograr que el gobernador sea el candidato presidencial. Al cierre de esta edición, desde varias tribus del oficialismo entendió que Máximo terminaría logrando su objetivo. Y si eso así fuera, abriría grandes interrogantes sobre los que hasta ahora pretendían ese puesto. ¿Qué pasará con Massa y con De Pedro?
ojo de tigre
El ministro de Economía es otro que apenas lograron conciliar el sueño. Y se mueve usando toda la experiencia que acumuló política en las últimas décadas: envíe a sus alfiles a tensar la cuerda plantando la idea de que no seguiría en su carga si hay una interna, declara lo contrario en el congreso del Renovador frontalSiempre mantendré reuniones frenéticas por insistir en la idea de que hay unidad.
El martes 13 se lo volvió a decir en la cara a CFK, en una reunión que mantuvieron en el Senado junto a De Pedro. Pero no se queda ahí. Por lo bajo, sus soldados siguen insistiendo con la idea de que el mejor candidato posible seria Massano sólo para «calmar a los mercados» para el día post PASO, sino, sobre todo, porque es el único que podría «expandir la base» de cara a octubre.
Is that, aunque hizo todo lo posible y más para bajar la candidatura de daniel scioli -lo que llevó a que en ese campamento se quejen a diario de las “operetas” de Massa-, el hombre ya se prepara par la interna y para el día según. “¿Qué pasa con los votos de quien pierde en las PASO?”, es una pregunta que se repite cada vez más en los pasillos del tigrense.
El temor es que los votos sciolistas terminan en migrando a Juntos por el Cambio en caso de que el ex motonauta pierda. Esa es una de las incógnitas, aunque la mayor es el lugar en el que terminará Massa el 24 de junio, el día en el que cierren las listas.
El clima es sensible sobre este tema: cerca del tigrese están convencidos de que la tesis de que el ministro terminaría encabezando la boleta de senadores bonaerenses -idea que empezó a rodar con fuerza a principios de mes- fue lanzada desde las usinas del camporismo cercano a de Pedro, como tercera parte del partido. Dicen que el propio Massa, experto en el toma y daca de la política, cazó la jugada al instante y que no le cayó par nada bien.
Al momento del cierre de esta edición, sin embargo, crecía una junto a las posibilidades en idea alza de Kicillof candidato presidencial: el tigress como su sucesor à Buenos Aires, lugar al que historicmente le escapó -está convencido de la veracidad de la tesis que indica que ningún gobernador bonaerense puede llegar a la Casa Rosada-, pero que ahora podría ser su próximo destino. De hecho es una propuesta que viene sugiriendo a Ruben Eslaiman, legislador bonaerense del Frente Renovador. Todavía falta, y sobre todo faltan pagar los vencimientos ante el Fondo a fin de junio. Es un partido largo.
«Wadito»
De Pedro es el único de los posibles candidatos presidenciales que no trabaja en las sombras y que viene mostrando sus intenciones ante todo el público. De hecho, hasta protagonizó un divertido spot junto al actor Esteban Lamothe que se hizo viral en las redes (ver recuadro).
Sin embargo, en los pagos del ministro del Interior están siguiendo con atención la presión de Máximo de Enviar a Kicillof en el nacional. Aunque el plan A es que sea De Pedro el candidato -que hasta sumó un posible vicepresidente, el tucumano Juan Luis Manzur-, hay una alternativa en marcha.
Is that ahí hay quienes ven que el nacido en la bonaerense Mercedes tiene un plan activo para la provincia: en el peronismo notan que la mayoría de reuniones políticas y de contactos, y la gran parte de los esfuerzos -como la cartelería pública y el refuerzo en las redes sociales- se está haciendo en Buenos Aires y en el especial en el Conurbano. ¿Será una señal de algo más o sólo la reafirmación del núcleo histórico duro K?
Es otro misterio que se revelará recién el 24, pero que combina con una realidad quedó en evidencia luego de la reunión de los gobernadores peronistasdonde estos firmaron un documento que «requería» que hubiera un candidato a unidad. Esta es una postura contraria a los deseos del ministro del Interior, que necesita de la instancia de la primaria para “validar” su figura y para hacerla crecer.
Su idea es el hábito transmite al gobernador de La Rioja, ricardo quintelathat había sido el primero en salir en público a empujar la candidatura de «Wado», aunque luego, en el cónclave con sus pares, el riojano dio marcha atrás con sus declaraciones y acopló a la posición mayoritaria. In el «wadismo» algunos lo sintieron como una traición, mientras que volvió a asomar en el horizonte un cortocircuito con el tigrense. Sus varios en este esquema los que ven la mano de Massa detrás de la pilada de gobernadores reclamando un candidato único, una postura que sobre el cierre de alianzas también salió a pedir la CGT. Sus días frenéticos para todos dentro del oficialismo.
quinta de olivos
Del otro lado de la grieta, en cambio, las aguas están cada vez más claras. En la campaña de Scioli empiezan a aparecer secretarios y funcionarios del Ejecutivo, además de los ministros qu’ya integran su nomina, como Aníbal Fernández y Santiago Cafiero. Atrás se asoma la mano de Alberto Fernández, que viene empujando la postulación del embajador y se esperanza con los números que le llegan de las encuestas, como el alto desconocimiento que todavía mantiene De Pedro o la imagen negativa de Massa.
A esta altura, el máximo sueño político del Presidente es lograr que el otrora motanauta haga una elección lo suficientemente digna como para que él y todos los que integren ese espacio queden en una posición de relevancia dentro del peronismo. Esa es una manera elegante de cir, como le contó al periodista ultra K roberto navarroque lo que más quiere es «terminar con veinte años de kirchnerismo».
Scioli, por su parte, sigue firme en su idea de competir. En su fuero íntimo, ya pesar de las heridas que se causaron a lo largo de los años, coinciden con Máximo: esta elección seguramente está perdida, y el debate es por la conducción del peronismo en el futuro. Ahí está la verdadera pelea.

