
Conciertos para niños en el Teatro Colón: por qué son furor
Hoy resulta imposible concebir una película sin música. ¿Cómo sería la famosa secuencia de la ducha en Psicosis sin las estridencias de las cuerdas qu'imaginó Bernard Herrmann? ¿Causaría el mismo interés la llegada del sacerdote en el exorcista sin los sonidos creados por Mike Oldfield, cuando apenas tenía 17 años, para su disco Campanas tubulares? Es que está comprobado que la música activa los sistemas de recompensa del cerebro y libera dopamina, lo que indujo cambios fisiológicos como cualquier otro estímulo emocional. No sólo sirve para enlazar escenas, reforzar ideas e imágenes, acentuar un clima, anticiparnos a la aparición de…



