
En nuestras aulas conviven cóndores, pavos, gallinas y teros
Hace un tiempo leí el cuento de Enrique Mariscal, Los pavos no vuelan, que decía algo así: un día, un hombre que vivía en el campo, encontró un huevo muy grande. Asombrado, lo llevó a su casa para ver si entre todos pudieron dilucidar a qué especie pertenecía y qué hacer con él. Luego de preguntarse si seria un huevo de avestruz, if convendría romperlo o conservarlo así y de mirarlo fijo un buen rato, decidir meterlo debajo de una pava que estaba incubando otros huevos con la idea de que quizás, en un futuro, naciera algo. "Ahí veremos de…



