
Del cansancio y los bondis por el Conurbano, a ser el argentino más cotizado de la historia
Sus viejas publicaciones de Facebook funcionan casi como una fuente arqueológica. Una declaración de principios cuando solo tenía sueños: aún no había gloria deportiva ni cláusulas de 120 millones de euros, solo idas y vueltas arriba de colectivos por el conurbano, mucho cansancio y muchas frustraciones. “Estoy súper mal. Nada me sucia y tampoco tengo suerte. Yo sé que un día va a llegar”, escrito en octubre de 2015, con apenas 14 años. No sabía –nadie sabía– que esos días llegarían y serían tan luminosos como los de estos últimos meses. Porque la carrera de Enzo Fernández dio un tour…



