
The Strikeout Surge: cómo el béisbol se obsesionó con los bates perdidos
En su juventud, Tyler Glasnow, un imponente lanzador de los Dodgers de Los Ángeles, anhelaba los ponches. Creía que la mejor entrada eran nueve lanzamientos, nueve strikes y tres ponches. Esta filosofía, que alguna vez fue el sueño de un caso atípico, se ha convertido en la norma en el béisbol moderno. Para que el béisbol sea cautivador, es necesario que haya una batalla equilibrada entre el bateador y el lanzador. Tradicionalmente, lograr este equilibrio implicaba que los lanzadores apuntaran al contacto. Sin embargo, el auge de la analítica ha cambiado el paradigma hacia la maximización de los ponches. Los…



